quarta-feira, 9 de fevereiro de 2011

Un viaje a Galicia

Historia, monumentos y lugares de visita elegidos por su interés artístico, monumental, paisajístico y natural

Cuenta la tradición que en el noroeste de España, en la céltica y verde Galicia, a la que los romanos llamaron Gallaecia, estuvo el Apóstol Santiago. Fue a Galicia a predicar el evangelio, pero como no tuvo mucho éxito en su empresa decidió volver a Jerusalén.
A su regreso a Palestina, en el año 44, fue torturado y decapitado y se prohibió que fuese enterrado. Sus discípulos, durante la noche y en secreto, se trasladaron hasta la orilla del mar y, en una barca sin tripulación, embarcaron el cuerpo del apóstol en un sepulcro de mármol. Tras la travesía marítima, remontando el río Ulla hasta el puerto romano de Iria Flavia, la capital de la Galicia romana, enterraron su cuerpo en un cementerio en el cercano bosque de Liberum Donum, donde levantaron un altar sobre el arca de mármol.
Tras las persecuciones y prohibiciones de visitar el lugar, se olvidó la existencia del mismo hasta que en el año 813 el eremita Pelayo observó resplandores y oyó cánticos en el lugar. A partir de este suceso se llamaría al lugar Campus Stellae, o Campo de la Estrella, de donde deriva al actual nombre de Compostela.
El eremita advirtió al obispo de Iria Flavia, Teodomiro, quien después de apartar la maleza descubrió los restos del apóstol identificados por la inscripción de la lápida. El Rey Alfonso II acudió al lugar y proclamó al Apóstol Santiago patrono del reino. Edificó allí un santuario que más tarde se convertiría en la actual Catedral. El Rey Alfonso II manda edificar sobre el sepulcro una sencilla iglesia y comienzan a llegar visitantes a la tumba del Apóstol.
A partir de esta declaración oficial se repiten los milagros y apariciones, dando lugar a numerosas historias y leyendas destinadas a infundir valor a los guerreros que luchaban contra los avances del Al-Andalus y a los peregrinos que poco a poco iban trazando el Camino de Santiago. Santiago aparece como una persona apasionada, un hombre que arrasa por su empuje y decisión.
En el año 844, otro fenómeno sobrenatural daría el definitivo espaldarazo a la figura de Santiago como encarnación de la Reconquista. El 23 de mayo en Clavijo, cerca de Logroño, el rey Ramiro I de Asturias se enfrenta a las tropas musulmanas de Abderramán II en clara desventaja numérica. En pleno fragor de la batalla, el apóstol Santiago aparece espada en mano a lomos de su famoso caballo blanco atacando a los infieles. Los cristianos vencen contra pronóstico y el mito jacobeo traspasa definitivamente los Pirineos. Nace el apelativo de Santiago Matamoros.
Será a partir del año 1000 cuando se popularicen las peregrinaciones a Santiago, como antes lo hicieran los romeros con Roma o los palmeros con Jerusalén. Los monarcas comprendieron que mantener el Camino libre y expedito era asegurarse una vía de vital importancia económica, comercial y militar para controlar su territorio. El Camino se dota de una serie de infraestructuras (calzadas y puentes) y de lugares asistenciales para el peregrino. Fundamentales en este campo han sido las órdenes religiosas hospitalarias, entre las que destaca la de Cluny.
En el siglo X la peregrinación a Compostela es un hecho consolidado en la cristiandad. A partir del s. XI Santiago ejerció una fuerte atracción sobre el cristianismo europeo y fue centro de peregrinación multitudinaria, al que acudieron reyes, príncipes y santos.
En los s. XII y XIII, época en que se escribió el Códice Calixtino (primera guía del peregrino), la ciudad alcanzó su máximo esplendor. El Papa Calixto II concedió en 1122 a la Iglesia Compostelana el "Jubileo Pleno del Año Santo", por lo que se proclama Año Santo Jacobeo aquel en el que el 25 de julio coincida en domingo, convirtiéndose Santiago de Compostela en Ciudad Santa junto a Jerusalén y Roma. La primera eclosión en las peregrinaciones a Santiago se produce en los siglos XI y XII, coincidiendo con el esplendor del arte románico. Multitud de gente comienza a llegar de todas partes de Europa dando un toque cosmopolita a las ciudades por las que pasa el itinerario.
En los siglos XVII, XVIII y XIX se mejoran las comunicaciones y el Camino recobra parte del prestigio y recibe peregrinos ilustres.
En el XIX los librepensadores, los descubrimientos científicos, la revolución industrial y el desarrollo urbano no se llevan bien con un modo de vida con reminiscencias medievales. Fue tan aguda la crisis que en 1884 el papa León XIII tuvo que declarar verdaderos los restos del Apóstol reaparecidos en unas excavaciones (se habían escondido en el siglo XVI ante las amenazas de las incursiones inglesas comandadas por el pirata Francis Drake).
Hoy en día la peregrinación a Santiago parece recobrar el esplendor de antaño, y en 1985 la UNESCO declaró la ruta jacobea como Patrimonio Universal de la Humanidad. El paso de los innumerables peregrinos que, movidos por su fe, se dirigían a Compostela desde todos los países europeos, sirvió como punto de partida de todo un desarrollo artístico, social y económico que dejó sus huellas a lo largo de todo el Camino de Santiago.
La peregrinación a Santiago es una mezcla de reto deportivo con religiosidad, con búsqueda de lo auténtico y de uno mismo, todo ello escoltado por estilos románicos y góticos, entre caballeros templarios y monjes benedictinos, entre hayas y trigos, entre castaños y robles, entre leyendas y milagros hacen del Camino de Santiago una experiencia singular.
Y es esta experiencia singular la que nosotros queremos vivir. Queremos conocer y descubrir el lugar por el que han pasado millones de peregrinos. Además, podremos participar de uno de los actos más emblemáticos del final del Camino: el botafumeiro.
El botafumeiro actual sustituye desde 1851 al labrado en plata de 1544 que se llevó Napoleón. Tiene 1,5 metros de altura y pesa alrededor de 50 kilos. Llaman tiraboleiros a los siete hombres que lo hacen oscilar a la manera de un péndulo, mediante un juego de cuerdas y poleas, de uno a otro brazo de la nave Menor.
Hoy día el Botafumeiro es ya sólo elemento decorativo y espectáculo turístico que se puede ver funcionar en las grandes solemnidades y todos los domingos del Año Jubilar pero sirvió para paliar el olor de las piadosas muchedumbres que acudían a Compostela.
Una anécdota: se dice que en 1499 salió despedido por la puerta de las Platerías, ante la princesa Catalina de Aragón y para detenerlo uno de los tiraboleiros saltó sobre él.

Para conocer de manera más profunda toda la historia del Camino acudiremos al Museo de las Peregrinaciones, situado en el centro histórico de la ciudad compostelana. Su colección trata de explicar el fenómeno de la peregrinación y los orígenes de la ciudad. 

En nuestro camino a Santiago visitaremos la ciudad histórica de Braga, que en la época romana fue capital de la provincia de Gallaecia. En 1139, tras la independencia de Portugal, Braga pasa a formar parte del nuevo reino portugués. Aquí visitaremos el santuario de Bom Jesus do Monte, un lugar de peregrinaje y que constituye una importante atracción turística de Braga debido a su belleza y a sus asombrosas escaleras que salvan un desnivel de 116 metros. Además, nos acercaremos al Santuario de Sameiro, segundo centro de vocación mariana de Portugal, después de Fátima.


 Al entrar en tierras gallegas haremos nuestra primera parada en la ciudad de Vigo, la más poblada de Galicia. Aquí participaremos en la oferta cultural que ofrece la ciudad y visitaremos el Verbum, también conocido como Casa de las Palabras, un museo interactivo sobre todos los ámbitos relacionados con la comunicación humana. Se trata de un espacio de entretenimiento en el que se puede experimentar y conocer de forma lúdica todo lo relacionado con el mundo de la comunicación: lenguajes, palabras, letras, sonidos, signos, símbolos, la escritura, la tecnología...



El museo está ubicado al lado de la Playa de Samil, una de las principales zonas de ocio de los vigueses y que cuenta con amplias zonas verdes, parques, instalaciones deportivas, establecimientos hosteleros y unas espectaculares vistas al Océano Atlántico y al archipiélago de las Islas Cíes, donde se encuentra, según el periódico británico The Guardian, la mejor playa del mundo.



Nuestra siguiente visita será a la segunda ciudad más poblada de Galicia: A Coruña. 
    

La ciudad de A Coruña es una referencia nacional en divulgación científica gracias a la red "=MC²" (Museos Científicos Coruñeses). Cuenta con tres grandes museos científicos:
1)      La Casa de las Ciencias, que incluye el Planetarium.

2)      La Casa del Hombre o DOMUS, que es el único museo del mundo dedicado monográficamente al ser humano. Se trata de un museo interactivo que permite ver de cerca el funcionamiento del cuerpo humano.

3)      El Aquarium Finisterrae o Casa de los Peces. Se encuentran especies marinas típicas del océano Atlántico, además de exposiciones sobre especies tropicales, focas y un jardín botánico.

Haremos un intercambio con el Instituto de Enseñanza Secundaria Ramón Menéndez Pidal. Habrá una actuación con canciones típicamente portuguesas, juegos populares portugueses, les llevaremos una exposición de artesanía y les presentaremos nuestro centro a través de un vídeo que hemos preparado.

Aparte de estas experiencias educativas y culturales, en A Coruña también podremos disfrutar de los maravillosos paisajes de la costa gallega. Vamos a visitar la Torre de Hércules, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2009. Es el único faro romano en funcionamiento del mundo. Su altura es de 68 metros, es el segundo faro más alto de España, y fue construido en el siglo I.








De regreso a Castelo Branco haremos la última parada de las tierras gallegas en la localidad de A Guarda. Aquí se encuentra el castro de Santa Tegra, máximo exponente de la cultura castreña. Estas construcciones eran recintos fortificados de forma circular y situados en la cumbre de oteros y montañas. Los habitantes de estos castros se dedicaban la agricultura, la ganadería y el pastoreo. Fue declarado Monumento Histórico Artístico Nacional en 1931 y es considerado Bien de Interés Cultural. En varias de las piedras del monte se hallan petroglifos elaborados 2.000 años antes de la ocupación del castro.
El Camino de Santiago ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO,  Itinerario Cultural Europeo por el Consejo de Europa y ha recibido el título honorífico de Calle mayor de Europa. Sin duda estas son poderosas razones que nos han llevado a elegir Santiago de Compostela como nuestro destino, pero la causa principal es la extendida visión del Camino como eje cultural europeo.


Mapa con las rutas del Camino de Santiago
           


Sem comentários:

Enviar um comentário